lunes, 19 de mayo de 2008

Robert Blake


Robert Blake (* 1599 – † 17 de agosto de 1657) comandante de la Commonwealth de Inglaterra, y uno de los Almirantes ingleses más famosos del siglo XVII.

Blake fue nombrado general del mar (una orden correspondiente a Almirante) en 1649.

A menudo es recordado como "Padre del cuerpo de marina del Reino Unido". Además de contribuir en la creación de la mayor extensión territorial de este país hasta entonces, fue el primero en retener una flota inglesa en el mar durante el invierno. Desarrolló nuevas técnicas de bloqueo naval e invasión terrestre. Sus "Instrucciones de navegación" e "Instrucciones de combate",escritas mientras se recuperaba de una lesión en 1653, fueron fundamentales en las tácticas navales inglesas durante la era de los descubrimientos (15711863). Blake fue también el primero en atacar con éxito, repetidamente, a pesar del fuerte fuego enemigo desde la orilla.

En febrero de 1656, la rivalidad comercial de Inglaterra y España desembocó en diversos conflictos bélicos. Blake estuvo al mando del bloqueo naval de Cádiz, durante el cual uno de sus capitanes, Richard Stayner, destruyó la mayor parte de la flota de bandera española. Blake Capturó un galeón lleno de tesoros y la pérdida en conjunto para España fue calculada en 2 millones de libras. Blake mantuvo el bloqueo durante todo el invierno siendo la primera vez que la flota inglesa se quedaba en el mar durante toda la estación invernal.

Robert Blake murió en 1657 a causa de viejas heridas sufridas durante el sitio de Portsmouth y tuvo un funeral de estado en la Abadía de Westminster (aunque sus órganos habían sido enterrados en la iglesia de St Andrew, Plymouth). Tras la restauración de la monarquía al finalizar la Revolución inglesa su cadáver fue exhumado y se transladó a una tumba común bajo mandato del nuevo rey, Carlos II de Inglaterra.

Filibustero


Filibustero (< francés flibustier < inglés freebooter < holandés vrijbuiter ['que se hace del botin libremente']; también podría proceder del inglés fly-boat ['tipo de velero rápido']) era el nombre que recibía el pirata que en el siglo XVII formaba parte de los grupos que actuaban en el mar de las Antillas. Su característica especial, que lo diferenciaba de otros piratas, era que no se alejaban de la costa, la bordeaban y saqueaban las localidades costeras.


El último triunfo de estos piratas fue la toma de Cartagena de Indias en 1697, con la ayuda de una flota de corsarios franceses. Desde entonces su número disminuyó rápidamente, y no se encuentran referencias históricas de ellos a partir de del siglo XVIII.


Corsario


Corsario (del latín cursus ['carrera']) era el nombre que se concedía a los navegantes que, en virtud del permiso concedido por un gobierno en una carta de marca o patente de corso, capturaban y saqueaban el tráfico mercante de las naciones enemigas de ese gobierno.

Historia

Hasta el siglo XIX la actividad corsaria estuvo siempre a cargo de particulares que armaban buques una vez obtenida la patente de corso y recuperaban la inversión con el botín obtenido en las presas capturadas y los rescates por pasajeros de importancia capturados. El corsario estaba limitado en su acción por la patente, pudiendo sólo capturar mercantes de determinados países y teniendo que repartir botín y rescate con el Estado en muchas ocasiones. Esta es la principal diferencia con el pirata, que atacará cualquier buque que pueda capturar y no tiene que rendir cuentas a nadie. Francis Drake es un buen ejemplo de esta época.

Aunque la actividad corsaria ya se practicó en la antigüedad, el auge de los corsarios tuvo lugar entre los siglos XVI y XVIII. Durante este periodo todas las potencias navales europeas empleaban sistemáticamente a los corsarios para entorpecer el tráfico de sus rivales con las colonias como complemento a su flota militar regular. Los últimos actos corsarios tradicionales tuvieron lugar en el siglo XIX durante la guerra de Cuba.

Posteriormente se mantuvo la denominación de corsarios o Buques-Q para aquellos buques pertenecientes a marinas de guerra regulares que entorpecían el tráfico mercante enemigo. La principal actividad de este tipo fue la protagonizada por los alemanes durante ambas guerras mundiales con medios submarinos principalmente. También los Estados Unidos emplearon esta estrategia contra Japón en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial con su flota submarina. En este caso no existe botín y los corsarios se limitaban a hundir los mercantes enemigos.

Antes del desarrollo del derecho internacional entre las naciones europeas, no había ningún recurso al que acogerse para obtener satisfacción tras sufrir pequeños agravios. Los corsarios se empleaban para resolver estos asuntos sin entrar en guerra abierta. El gobierno de un país proporcionaba una patente de corso al propietario de un barco que le permitía armar su barco y atacar a otros barcos que navegaban bajo una bandera particular. A cambio, recibían una porción del botín, yendo el resto a parar a las arcas del gobierno, lo que subsanaba el agravio.

Para el país objetivo, el corsario era prácticamente igual que un pirata (en ocasiones los corsarios acababan siendo piratas), y además esta era la intención. La única diferencia era que los piratas estaban proscritos en todas las naciones, mientras que los corsarios tenían inmunidad legal en el país que les contrataba, y se les consideraba prisioneros de guerra si eran capturados por otros países. Los corsarios a veces recibían el nombre de "piratas caballeros". Algunos corsarios recibían también el encargo de cazar a otros corsarios, mientras que en ocasiones los corsarios incurrían en la piratería sin que se lo encargasen si entraba en sus planes.

Los países Europeos renunciaron a contratar corsarios en la Declaración de París de 1856. Otros países, como los Estados Unidos renunciaron a estas prácticas más tarde, durante las Convenciones de La Haya (1899/1907).

Francis Drake


Sir Francis Drake (Crowndale, Inglaterra; 1543Portobelo, Panamá; 28 de enero de 1596) fue un pirata, comerciante de esclavos y saqueador inglés. Tal y como se acostumbraba en la Royal Navy y como recompensa a sus actos de piratería llegó a ser nombrado vicealmirante de la Royal Navy, en donde, como buen pirata fue considerado un héroe durante muchos años por los ingleses.

Nacimiento e infancia

Francis Drake nació en Tavistock, Devon, y era hijo de Edmund Drake y su mujer Mary o Elizabeth Mylwaye, granjeros protestantes. En 1549, su familia se vio forzada a abandonar Kent durante el levantamiento católico contra la opresión protestante.

Carrera de marino

A la edad de 13 años, Francis zarpó a la mar en un carguero, convirtiéndose en capitán a la edad de 20. A los 23 años, Drake hizo el primero de sus viajes al Nuevo Mundo con la ayuda de la familia Hawkins de Plymouth, en compañía de su primo John Hawkins. Juntos, Hawkins y Drake realizaron la primera expedición inglesa para comerciar con esclavos. Su dicho fue: Todo gran cometido debe tener un principio,pero es en la continuidad hasta el final, hasta que se haya acabado totalmente, donde está la verdadera gloria Creer que todo había pasado tan rapidamente palabras de Drake en sus ultimos años de vida

Vida como Corsario

A pesar de existir una tregua formal entre las coronas de España e Inglaterra, durante aquella época los incidentes armados entre ambas potencias marítimas se volvieron más violentos y frecuentes, hasta que finalmente desembocaron en el desastre inglés de San Juan de Ulúa (1568), cuando una flotilla inglesa dedicada al saqueo de puertos y navíos españoles en América, que estaba al mando de John Hawkins y Drake, fue interceptada por la Flota Española en Nueva España [colonia española ubicada en México], y destruida en un ataque sorpresa. Este acto de lucha antipirata casi le cuesta la vida al propio Drake. Desde ese día, Drake, dolido por la derrota, y en lugar de escarmentar, estuvo en pie de guerra contra el Imperio Español por el resto de su vida.

Las incursiones de los ingleses en aguas virreinales peruanas durante el siglo XVI caen dentro del marco de las operaciones de corso. La Corona Española consideraba a cualquier navegante que penetraba en el océano Pacífico como un pirata, y había ordenado a las autoridades locales tratarlos como tales.

Acompañado, según cuenta la leyenda, de una tripulación formada por franceses y esclavos africanos, consiguió una inmensa fortuna en oro pero, según el propio Drake contaba, tuvo que dejar atrás un importante botín en plata, ya que era demasiado pesado para llevarlo de regreso a Inglaterra (existe la leyenda de El Tesoro de Guayacán, que cuenta que este tesoro fue ocultado en Guayacán, Coquimbo, Chile). Durante esta expedición a Nombre Dios, Drake trepó un inmenso árbol en el istmo de las montañas de Panamá y así se convirtió en el primer inglés en ver el Océano Pacífico.

Antes de saquear Valparaíso se reabasteció, como todas las expediciones, en las bahías de Algarrobo y El Quisco.

Cuando Drake volvió a Inglaterra el 9 de agosto de 1573, los escasos 30 marineros que le acompañaban eran todos ricos de por vida. La Reina Isabel, que patrocinaba a otros piratas, también patrocinó sus expediciones e incursiones, a pesar de que había firmado una tregua temporal con España, por lo que no reconocía oficialmente los actos de Drake pero se beneficiaba de ellos. El 20 de junio de 1578 anclan en la Bahía de San Julián. Previamente, reconocen las costas patagónicas hasta el Estrecho. Al encontrarlo cubierto de nieblas regresan a Puerto Deseado, donde permanecen dos semanas, trabando amistad con los patagones.

Fue el primer inglés en cruzar el estrecho de Magallanes y el primer inglés en dar la vuelta al mundo (1580). A raíz de esto inició una campaña propagandística para hacer ver que él había sido el primer hombre en circunnavegar la Tierra exhibiendo en su escudo de armas la leyenda Tu primus circumdedisti me e ignorando por completo que el español Juan Sebastián Elcano había logrado la hazaña iniciada junto a Magallanes casi 60 años antes.

Sus actos de latrocinio llegaron al extremo de pretender ser el primero en descubrir que Tierra del Fuego no era parte del continente, sino un archipiélago. Para su desgracia numerosos documentos de navegantes españoles prueban que esta fue solo otra de sus ególatras pretensiones. Además de esto, puso su nombre a lo que hoy se conoce mayoritariamente como Pasaje de Drake, a pesar de que el explorador español Francisco de Hoces había descubierto ese estrecho llamado Mar de Hoces mucho antes, en 1525.

Su barco era el galeón Golden Hind.

Tras sus largos viajes y un botín que según él, llegaba a 25 barcos, se dedicó a la piratería en las Antillas, y a su vuelta a Inglaterra atacó y saqueó Cádiz en 1587, destruyendo más de 30 barcos destinados a la Armada Invencible. Esto retrasó un año más los planes de invasión de Inglaterra. Por sus logros fue nombrado Vicealmirante por la reina Isabel I, quien mientras afirmaba ante los embajadores españoles no tener nada que ver con la piratería, seguía financiando discreta y generosamente a piratas como Drake.

Francis Drake no luchó contra la Armada Invencible que intentaba invadir Inglaterra en 1588. Una leyenda inglesa cuenta que Drake jugaba a los bolos en Plymouth cuando recibió noticias de que la flota española se acercaba, a lo cual repuso que primero terminaría la partida y luego derrotaría a los españoles. Finalmente Drake huyó de la batalla.

En un viaje a Portugal para liberarla de la ocupación, y temerosa la corona inglesa de la recuperación de la Armada Española tras el regreso de no menos de 70 buques de la Invencible, Drake ataca La Coruña en lo que fue conocido como la "Contraarmada" de 1589, aunque no consigue desembarcar ni saquearla, destacando la figura de María Pita en la heroica defensa y sufriendo los ingleses unas 12.000 bajas y la pérdida de 20 naves. Fracasa en iniciar la revuelta de los portugueses contra Felipe II. Al no conseguir ocupar Lisboa, Drake se embarca en una larga y desastrosa campaña contra la América española, en la que sufre varias derrotas consecutivas. También asalta las islas San Juan de Gaztelugache e Ízaro en el mar Cantábrico español. Cuando cumple con el encargo de atacar Puerto Rico, los artilleros españoles del castillo de El Morro alcanzan el puente de su barco, pero Drake sobrevive. Poco después, atacó de nuevo San Juan de Puerto Rico, volviendo a ser derrotado.

Ante las grandes pérdidas económicas y humanas de su campaña contra puertos fortificados españoles, decidió probar suerte con poblaciones desprotegidas, aunque en esto tampoco le fue mucho mejor, ya que finalmente murió a manos del almirante asturiano Méndez de Cancio en la bahía de Portobelo, en Panamá. Los ingleses suelen decir que murió de disentería, pero ha sido confirmado que es una hipótesis incorrecta. Habiendo bajado a tierra con una treintena de hombres para asaltar una ilustre hacienda, fue atravesado por la espada de Méndez de Cancio, cuyos hombres acabaron con todos los ingleses, salvo uno que fue dejado libre para que informara a los navegantes del Golden Hind de la muerte de su capitán. Tras su muerte, las campanas de las iglesias de Castilla repicaron como símbolo de celebración y Miguel de Cervantes y Francisco Quevedo dedicaron versos a la muerte del más innoble enemigo de Felipe II.

domingo, 18 de mayo de 2008

Bucaneros


Un bucanero ( en las lenguas caribes: bucán es rejilla o trama de madera utilizada para ahumar la carne por los habitantes precolombinos de las Antillas) era en origen un habitante de la parte occidental de la isla de La Española, actual Haití, que se dedicaba a cazar vacas y cerdos salvajes para bucanear, es decir, ahumar, la carne y venderla a los navíos que navegaban por las aguas del mar Caribe.

Durante el siglo XVI se establecieron en la parte occidental de la isla, que había sido abandonada por los españoles, aventureros europeos, particularmente franceses, en su mayoría normandos, que copiaron de los amerindios (arawaks) la técnica de conservación de la carne y se dedicaron a preparar la piel de los animales cazados para venderla a los europeos de paso.

Cuando las autoridades españolas exterminaron a los animales en que se basaba el comercio de los bucaneros, y las autoridades francesas, que gobernaban la Tortuga, dictaron leyes en su contra, muchos de ellos se establecieron en la isla de la Tortuga sumandose a los filibusteros, para dedicarse a la piratería, sobre todo contra los españoles.

A lo largo de los siglos XVII y XVIII el término, alternado con el de filibustero,[1] pasó a ser sinónimo de pirata. Sin embargo, mientras los piratas solían limitar sus actividades al mar, los bucaneros no desdeñaban las actividades en tierra firme ni dedicarse al pillaje.